Cómo la electricidad cambió nuestras vidas

14 de julio de 2016 - Michael J. Ssali

Existe una lámpara a querosene conocida en idioma luganda como tadooba. Se enciende como una vela y emite un humo denso y oscuro que genera una cobertura negra en el techo de la vivienda, las paredes, los muebles y otros artículos del hogar. Es la lámpara más común usada en las viviendas rurales pobres de Uganda. Mientras tanto, los bosques se reducen debido a que el 95 por ciento de los hogares en este país depende de la leña y el carbón para cocinar. El uso de lámparas como la tadooba para iluminar y la leña para cocinar lleva a la contaminación del aire en la vivienda lo cual es peligroso para la salud humana. Casi 20,000 niños pequeños mueren cada año debido a la neumonía relacionada con la contaminación del aire en sus viviendas en Uganda, mientras que a nivel global se estiman 3.5 millones de muertes cada año relacionadas al mismo problema – principalmente entre mujeres y niños de países con niveles bajos de ingresos1.

Actualmente, de acuerdo con la Estrategia y Plan de Electrificación Rural 2013-2022 del gobierno, menos de un cinco por ciento de la población rural de Uganda tiene acceso a la hidroelectricidad. Este bajo nivel de electrificación es un impedimento para el logro de la deseada transformación que incluye la provisión de tecnologías más limpias y más eficientes para la cocina y la iluminación en todas las viviendas2.

Durante la guerra civil en nuestro país (1980-1986) mi esposa, Mary, y yo vivimos en Nairobi, Kenia, donde usamos electricidad para la iluminación y otros propósitos dentro de la vivienda. Mientras nos preparábamos para regresar a Uganda cuando la guerra llegaba a su fin, vendimos el televisor, la cocina, el refrigerador y todos los otros electrodomésticos debido a que no podríamos usarlos al sur de Uganda donde pensábamos instalar una pequeña granja y donde no tendríamos electricidad.

Tanto Mary como yo habíamos crecido en hogares sin electricidad y sabíamos qué esperar, pero no nuestros hijos. Cuando vieron a su madre encender la tadooba, uno de ellos dijo, “Mamá está encendiendo un pequeño horno”. Por primera vez vieron el uso de una plancha a carbón para planchar nuestra ropa. Se alarmaron al verla colocar la leña y encender el fuego en una pequeña zona con techo de paja que servía como nuestra cocina, temiendo que pudiera encenderse y que ella pudiera quemarse. Nos tomó a todos algún tiempo acostumbrarnos a una vida sin electricidad.

En el 2004, gracias a DANIDA, una agencia de donaciones danesa, y al gobierno de Uganda, la hidroelectricidad se extendería al distrito vecino de Rakai y nuestro Miembro del Parlamento, Gerald Ssendaula, anunció que las líneas de transmisión pasarían a través de la zona en la que vivimos y que algunas aldeas, incluyendo la nuestra—Ngereko en en sub-condado de Kisekka—se beneficiarían de esto. Las buenas noticias llegaron cuando aún teníamos la carga de los gastos escolares de nuestros hijos y la construcción de nuestra casa actual.

Construyendo una casa

En la zona rural de Uganda las personas pueden construir sus casas de acuerdo con los materiales disponibles en la zona y de acuerdo con su habilidad financiera. Aún las simples casas de barro y zarzo pueden tener conexión eléctrica. Para construir una casa resistente y moderna, sin embargo, uno debe tener un plano hecho por un arquitecto y aprobado por el gobierno. Los materiales de construcción, en los que se incluye ladrillos, madera, arena, cemento y otros, tienen que ser comprados y el constructor debe pagar. Algunas personas pasan casi toda su vida ahorrando dinero y comprando materiales para sus casas. Mary y yo estábamos en el proceso de construir una casa así y, a la vez, esforzándonos por conseguir el dinero para pagar la universidad de nuestra hija y nuestro hijo cuando se anunció que la hidroelectricidad se extendería a nuestra zona. Es por esto que no fue hasta el 2010 en que pudimos contratar una conexión eléctrica para nuestra casa.

La electricidad conlleva ciertos costos: se debe contratar un electricista calificado para llevar a cabo el cableado en la casa; las viviendas deben aplicar a las empresas de distribución de electricidad para ser conectadas; y luego deben pagar por la electricidad que usan3. Actualmente uno debe empezar con 98,000 chelines (USD 40) o 326,000 chelines (USD 120) por un servicio “sin poste” o un servicio con “un poste”, respectivamente. En un país como Uganda, en el que cerca al 70 por ciento de la población vive con menos de USD 2 al día y el ingreso promedio anual por persona es USD 6,244, estos son costos muy altos y la gran mayoría de las viviendas aún no tienen conexión. Recientemente, el gobierno presentó un plan para realizar conexiones gratuitas a las viviendas ubicadas cerca de las líneas de energía eléctrica (conexiones sin poste) lo cual permitirá que se conecten algunos miles de hogares.

photo by Michael J Ssali (2)

Agua limpia – uno de los incontables beneficios de la electrificación.

Credit: M.J. Ssali

Vidas cambiadas

La electricidad cambia la vida dramáticamente2. Poco tiempo después de conectarnos compramos un equipo de televisión satelital, una plancha eléctrica y algunos otros electrodomésticos y ahora nos es posible usar la computadora para acceder a la Internet en nuestra misma casa. Sin embargo, los cortes de energía son un hecho casi diario en nuestras vidas y una molestia. Algunas veces mientras vemos un programa de televisión interesante, se corta la electricidad sin ningún aviso de los proveedores5. UMEME, la principal empresa de distribución en Uganda explica que esto es inevitable debido a la construcción en curso de líneas de extensión.

Antes de que se construyan nuevas líneas de extensión, las empresas de distribución y representantes del gobierno tienen reuniones con los miembros de la comunidad para acordar los términos de compensación para las personas a las que sus cultivos o sus viviendas podrían verse afectados en el proceso de instalación de las líneas de energía. A las personas se les advierte que la electricidad puede ser muy peligrosa si no está bien instalada en donde deba ser conectada y también se les advierte que no se involucren en el robo de energía.

Debido a que es una estrategia gubernamental a largo plazo el extender la electricidad en las viviendas de todos los rincones del país, muchos jóvenes han adquirido capacitación en instalaciones eléctricas para que puedan ser contratados para la instalación de energía en las viviendas en las que deba ser conectada. Algunos de ellos, sin embargo, son contratados por personas deshonestas para hacer conexiones ilegales o cablear sus casas de tal manera que la energía usada no se esté midiendo. En algunos casos, personas sin ningún tipo de entrenamiento en instalaciones eléctricas han realizado conexiones que una y otra vez han causado incendios en las viviendas y muertes. Las empresas de distribución realizan revisiones rutinarias y a los culpables con frecuencia se les desconecta y se les cobra multas muy altas.

Nuevos negocios

La demanda de electricidad en las áreas rurales se ha incrementado en las últimas dos décadas con la proliferación de escuelas vocacionales que forman jóvenes interesados en iniciar sus propios negocios como soldadores, sastres, carpinteros y mecánicos automotrices, entre otros oficios, todos los cuales necesitan electricidad. En nuestra localidad, los jóvenes han empezado a brindar servicios como soldadores de acero, fabricantes de puertas, ventanas y otros artículos que pueden vender en la comunidad. “Con una precisión no común y una gracia sorprendente una garra mecánica baila alrededor de un trozo de metal de medio metro, vertiendo cuidadosamente lubricante por un lado y soldándolo con una ráfaga final de chispas. Una autoparte cae en la vasija.”6 Otros han implementado peluquerías y salones de belleza mientras que los propietarios de bares y de tiendas han adquirido refrigeradores y venden bebidas heladas. Los centros rurales de salud ahora pueden usar equipos como rayos x, escáneres y otros equipos eléctricos de diagnóstico. La ampliación de la energía hidroeléctrica a los centros comerciales rurales y aldeas ha facilitado la provisión de agua potable y alcantarillado y el incremento del uso del inodoro (WC) y lavatorios.

Debido al alto costo de extender las líneas de energía a áreas rurales lejanas, el gobierno está incentivando nuevas opciones de energía como los paneles solares para la iluminación, recarga de teléfonos y energía para el entretenimiento en el hogar, como los televisores. A las instituciones bancarias o de micro finanzas locales se les pide dar prioridad al otorgar préstamos a las personas que tienen la intención de instalar energía solar en sus casas.

Los generadores son otra opción, pero estos utilizan combustible caroque muchas veces requiere largas caminatas para obtenerloy contaminan el ambiente con humo y ruido. Pero se usan con frecuencia para dar energía a los equipos de música de las discotecas rurales y fiestas nocturnas y también se depende de ellos para bombear agua o proporcionar electricidad a los hospitales, escuelas y algunas aldeas. Debido a los recurrentes cortes de energía en las comunidades conectadas a la red, un generador de repuesto es de utilidad cuando hay un corte eléctrico.

La electrificación rural ha contribuido en gran medida a una reducción de la migración de los jóvenes de áreas rurales a áreas urbanas debido a que algunos de los entretenimientos de las grandes aldeas africanas—como ver futbol por TV, las discotecas y las oportunidades de auto-empleo—se han acercado a sus hogares gracias a la disponibilidad de electricidad. Algunos jóvenes han abierto cafés con internet, talleres de arreglo de teléfonos, tiendas de sastrería completas con máquinas de coser eléctricas y otros emprendimientos a pequeña escala en sus propias aldeas.

Casi todos los hogares hoy en día tienen teléfonos celulares que deben ser recargados. Sin embargo, sólo un muy pequeño porcentaje tiene electricidad. Algunas personas conectadas a la red o a la energía solar han instalado centros de recarga de teléfonos como una forma de generación de ingresos. El teléfono celular se usa para las transferencias de dinero y es un poderoso impulsor de la agricultura en las áreas rurales. Con el uso de los teléfonos celulares los hombres ricos de las aldeas pueden pagar a sus empleados de la granja sin necesidad de viajar y también pueden dar instrucciones diarias a sus trabajadores.

Trabajo para una población en crecimiento

La electricidad es una forma de energía muy útil en la agricultura debido a que se puede convertir en luz y ser usada para las bombas eléctricas que proporcionan agua a las granjas7. También se usa para la refrigeración y para generar calor8—en el pasado, si un agricultor no cumplía con vender toda de leche del día, tenía que usar leña o carbón para hacerla hervir y guardarla, mientras que hoy en día muchos agricultores guardan la leche en refrigeradores. Aquí y allá grupos de agricultores han instalado descascarilladoras de café y molinos de maíz que agregan valor a su producción. Un agricultor en nuestro pueblo usa electricidad para bombear agua subterránea para su granja avícola y también la usa para incubar huevos y mantener calientes a los pollos. Su granja avícola emplea a seis jóvenes y presta valor a una observación hecha por el ingeniero Peter Kiwanuka Ssebalamu, Jefe del Departamento de Ingeniería Mecánica en Mutesa One Royal University, quien dijo que la “provisión de electricidad a las áreas rurales remotas mantendrá a los jóvenes ahí en vez de que vayan a Kampala y otras aldeas a buscar empleo.”

La Agencia Internacional de la Energía informa que, globalmente, 1,300 millones de personas no tienen acceso a la electricidad y 2,700 millones no tienen instalaciones limpias para cocinar9. Aún con una inversión de USD 1,000 millones por año entre el 2010 y el 2030 para conexiones eléctricas a la red, mil millones de personas aún no tendrían electricidad. Y con el actual crecimiento de la población, miles de millones de personas continuarán viviendo sin instalaciones para cocinar. Hay una gran brecha en la provisión de energía en la mayoría de los países en desarrollo, especialmente en África del Este, que ilustra la necesidad de revisar las políticas de energía para poder superarla. Los países del África sub-Sahariana, que no controlan su crecimiento demográfico y cuyo PBI varía enormemente entre algunas y otras personas4, continuarán presentando retos para completar la electrificación rural.

Referencias

  1. UBOS. 2012. Statistical Abstract. Uganda Bureau of Statistics, Kampala, Uganda.
  2. Ministry of Energy and Mineral Development. 2012. The Government of Uganda Rural Electrification Strategy and Plan 2013–2022. Kampala, Uganda.
  3. Daily Monitor. 2014. 30,000 to get free power connections, 17 December. p. 3.
  4. Global Property Guide.
  5. New African. 2014. Africa’s lightbulb moment, December Issue 544. pp. 86–87.
  6. Norbrook, N. 2014. Join the adding value chain, The Africa Report, December issue p. 54.
  7. Ngugi, D.N., Karau, P.K. and Nguyo, W. 1978. In: East African Agriculture, p. 312. Macmillan Education Ltd, London, UK.
  8. Kabeera, E. 2014. The Independent, December Issue 346 (05.11.2014) p. 24.
  9. IEA. 2014. World Energy Outlook 2014. International Energy Agency, Paris, France.

Autor

Michael J. Ssali es el Jefe de Departamento del Daily Monitor, un diario de propiedad privada en la región de Uganda del Sur. A la par que escribe una columna semanal—Diario de un Agricultor—en el Daily Monitor, se dedica a su granja y es miembro de b4fa – Biosciences for Farming in Africa